La educación en casa (Homeschooling, unschooling) es una opción que refleja, en muchos casos, el compromiso de los padres con la formación integral de sus hijos, considerando que como padres tenemos la obligación y el derecho de educar a nuestros hijos, implementando las acciones adecuadas para desarrollar sus capacidades, ofreciéndoles las herramientas necesarias para su adecuado desarrollo.

El sistema educativo que se ha venido implementando por muchos años ha transformado y generado algunas creencias alrededor de la educación que quizás no sean del todo ciertas o correctas, por ejemplo, creer que sea importante que un niño aprenda a ser sumiso y obediente, a creer que es importante que otras personas cuiden de tus hijos y les eduquen porque tú no sabes hacerlo. Quizás existan más alrededor de lo que se considera que es la educación, pero si nos enfocamos en nuestros hijos y consideramos la educación como: “Formación destinada a desarrollar la capacidad intelectual, moral y afectiva de las personas de acuerdo con la cultura y las normas de convivencia de la sociedad a la que pertenecen.”, podemos construir muchas cosas en nuestras familias, teniendo como punto de partida el amor por nuestros hijos, brindándoles lo mejor de nosotros teniendo siempre presente que el cuidado que les demos es fundamental en su futura vida.

En este proceso de educación en el hogar se pueden evidenciar fallas o errores, considerando que los padres asumimos toda la responsabilidad de la educación de nuestros hijos, debemos tener siempre en cuenta que tenemos que estar presentes, pero no demasiado, debemos estar atentos a las necesidades de los niños; es posible caer en el error de querer llevar el mismo modelo del colegio a la casa quitándoles un inmenso abanico de posibilidades de aprendizaje,  o por el contrario, no proponerles ninguna actividad que les estimule su amor por el aprendizaje. También se puede llegar a no respetar los aprendizajes y tiempos de aprendizaje de cada niño, debemos evitar las comparaciones y expectativas (sobrevalorarlos o subvalorarlos) no acordes con la realidad del niño. Podemos caer en el error de sobreprotegerlos y/o satisfacerlos en sus más mínimos deseos, evitando que sean personas independientes y autónomas. Quizás podamos cometer errores, y no sabemos cuál será el resultado, pero siempre tengo presente esta frase: “La incertidumbre es fértil, la certeza es estéril.”

Todo proceso en la vida, incluyendo la educación en casa, es un aprendizaje continuo, quiero que mis hijos aprendan, y aprender yo. La peor dificultad a la que nos enfrentamos, es convencerse de que existen muchos inconvenientes o trabas para cualquier actividad que queramos desempeñar, ser lo que los demás dicen que debes ser y evitar comportarse como uno realmente es.

Escrito por: Gladys Salas

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